Disminución o retraso en la capacidad biológica de una persona o pareja para lograr un embarazo tras doce meses o más de intentos de concepción (ya sea mediante relaciones sexuales regulares sin protección o a través de procedimientos de reproducción asistida). A diferencia de la esterilidad absoluta, representa una eficiencia reproductiva reducida donde la concepción sigue siendo estadísticamente posible pero requiere un periodo de tiempo prolongado.