Cambio, perturbación o daño en las características fisiológicas del eyaculado que se traduce en anomalías de la cantidad, movilidad o morfología de los espermatozoides. Estas alteraciones constituyen la base del factor masculino de infertilidad y se identifican mediante el análisis estandarizado del seminograma (espermiograma). Las más comunes son teratozoospermia (morfología anormal), astenozoospermia (baja movilidad) y oligozoospermia (baja concentración).