Parte del espermatozoide, que conecta la cola (flagelo) con la cabeza y que posee multitud de mitocondrias que se encargan de proporcionar energía al espermatozoide.
Órgano fundamental para el desarrollo embrionario fetal, que se forma al cuarto mes de gestación mediante interacciones entre tejidos maternos y embrionarios.
Formación celular que aparece al proliferar una zona de la capa basal del endometrio, la cual no sufre cambios por las hormonas del ciclo menstrual ni se desprende en cada menstruación. La mayoría de pólipos endometriales no son cancerosos y no provocan molestias, pero se pueden volver cancerosos o precancerosos.
Periodo que se inicia después del parto y se extiende aproximadamente durante 40 días o 6 semanas. Durante esta etapa, el cuerpo de la mujer —incluyendo las hormonas y el aparato reproductor femenino— vuelve a las condiciones pregestacionales, disminuyendo las condiciones adquiridas durante el embarazo.
Periodo posterior a la finalización de un tratamiento médico o terapéutico específico. En esta etapa, los profesionales de la salud evalúan la efectividad a largo plazo del tratamiento, supervisan la salud del paciente y toman medidas adicionales.
Trastorno multisistémico del embarazo, también denominado toxemia, definido por hipertensión arterial y presencia de proteínas en orina tras la semana 20. Su origen radica en una disfunción placentaria que afecta a diversos órganos, poniendo en riesgo la salud materno-fetal.
Embrión constituido in vitro formado por el grupo de células resultante de la división progresiva del ovocito desde que es fecundado hasta catorce días más tarde. Esta etapa embrionaria es objeto de debate entre algunos científicos, quienes cuestionan su distinción al argumentar la falta de base científica para ello.